Esta es la razón de que sea tan difícil decir cómo alguien aprende: hay una familiaridad práctica, innata o adquirida con los signos, que hace de toda educación algo amoroso, pero también mortal. No aprendemos nada con quién nos dice “hazlo como yo”. Nuestros únicos maestros son aquellos que nos dicen “hazlo conmigo” y que en vez de ponernos gestos que reproducir saben emitir signos desplegables en lo heterogéneo.
Gilles Deleuze
No hay comentarios:
Publicar un comentario